¡No podía llamarse de otra manera!
Esta privilegiada ubicación, en el extremo oriental del lago, colindante con la desembocadura
de la cascada del río El Molino, reúne los elementos que más atraen a los enamorados de Valle.
La vista de tres cadenas montañosas que se recortan a lo lejos contra un cielo irrepetible, sirven de telón de fondo a La Peña, imponente formación rocosa que preside el panorama vallesano.
Diversos clubs náuticos comparten la orilla frente a nosotros salpicando el ya colorido paisaje, de árboles, mástiles, tejas y chimeneas, que duermen sin reparo entre semana, para despertar alegremente al bullicio sabatino y dominguero.
El agua, que fluye incansablemente frente a nuestra terraza, forma un espejo, a veces apacible, a veces agitado y ruidoso, según la época del año y la hora del día. Calmo en horas tempraneras y rizado conforme el agua asimila el calor de medio día, forma oleajes de diversas intensidades. Espejo fiel que refleja las formas, brillos y colores del cielo matutino, límpido, nublado o tormentoso durante el día, y por la noche, las luces parpadeantes del apacible paisaje nocturno.
El viento sopla habitualmente hacia nosotros, hincha los coloridos velámenes de los veleros persiguiéndose en competencia, genera corrientes ascendentes en la ladera montañosa, y brinda impulso a emocionantes artefactos voladores que excitan la adrenalina de los habituales a los deportes acuáticos y aéreos.
El bosque omnipresente llena la retina de increíbles matices de verdes, azules y amarillos, al tiempo que cumple su misión purificadora del aire que llena nuestros pulmones. No cabe duda, que el tiempo disfrutado en Valle nos vigoriza física y espiritualmente y carga nuestras baterías para enfrentar con éxito los retos de nuestro diario acontecer.
Es Valle además, una fuente inagotable de divertidas actividades; nos brinda tanto oportunidad para el reposo, como para todo tipo de deportes, ya sean acuáticos, como veleo, canotaje, ski, tablavela, natación y otros. Deportes aéreos, como vuelo en ala delta, parapente y ultraligeros; y toda la gama de deportes terrestres, como tours guiados en bicicleta de montaña y cuatrimotor, caminatas guiadas por senderos de diferente duración y grado de intensidad, Tennis, Golf, Gotcha, Gokarts y muchos otros etcéteras.
Encontramos también en nuestro Valle, diversidad de restaurantes para todos los gustos y bolsillos y una activa vida nocturna en diferentes centros de reunión, así como, románticas lunadas en barco con música viva para el disfrute de enamorados de todas las edades.
Dentro de este entorno paradisíaco y en un idílico paraje conocido como “La Lagartija”, encontrarán las parejas románticas el remanso que, arrullado las 24 horas por el canto de la cascada, ofrece a nuestros huéspedes privacidad, buen gusto, tranquilidad y belleza, y que no podría llamarse de otra manera:
Puentes, Fines de Semana Feriados, Semana Santa, Navidad y Año Nuevo ofrecemos paquetes minimos de 3 noches.